El blog del Dr. Ruiz de Erenchun
¿Lifting facial o medicina estética? Cómo saber qué necesita realmente tu rostro
Dr. Ruiz de Erenchun Purroy
Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Colegiado nº 3106556
Es una de las decisiones más complejas y meditadas a las que se enfrenta cualquier persona que desea devolverle la frescura, la luz y la firmeza a su cara. A menudo, cuando os sentáis conmigo en la consulta en Pamplona, noto cómo os debatís entre dos mundos que parecen opuestos. Por un lado, la medicina estética atrae por su rapidez y por no requerir quirófano, pero existe el temor real de estar gastando recursos en tratamientos que quizás ya no alcancen a solucionar el problema. Por otro lado, la cirugía impone ese respeto lógico, aunque sabemos que es la única vía definitiva.
El verdadero reto en el rejuvenecimiento facial actual no es elegir un tratamiento de una lista o de un catálogo, sino entender los tiempos de tu propio cuerpo. Hoy quiero explicarte de forma muy transparente, sin rodeos médicos, cómo cambia la estructura de la cara con los años, dónde están los límites reales de la camilla y en qué casos la cirugía es la opción más sensata y elegante.
La arquitectura del envejecimiento facial
Para comprender qué camino tomar, ayuda mucho mirar el rostro como si fuera una casa. El envejecimiento no ocurre solo en la superficie; es un proceso que afecta a los cimientos, a los tabiques y, por último, a la fachada.
Con el paso de las décadas, los huesos de la cara pierden densidad y los compartimentos de grasa que nos dan volumen en las mejillas o los pómulos empiezan a disminuir y a desplazarse hacia abajo. A esto se le suma que los ligamentos internos que sujetan todo el conjunto se estiran y la piel reduce drásticamente su producción de colágeno. El resultado es que las estructuras caen por la gravedad, desdibujando la línea de la mandíbula, vaciando la mirada y provocando ese descolgamiento tan característico en la zona del cuello.
Teniendo este mapa claro, la clave es identificar qué predomina en tu rostro en este momento: ¿una pérdida de volumen, arrugas de movimiento o una verdadera caída de los tejidos?
El terreno de la medicina estética: prevención y sutilidad
Los tratamientos en consulta son herramientas excepcionales cuando el objetivo principal es ralentizar el reloj biológico, reponer pequeños volúmenes o mejorar la calidad de la piel sin alterar para nada tu ritmo diario en Pamplona.
Si nos centramos en el dilema de elegir entre lifting facial o bótox, la realidad es que operarse no sustituye al bótox, ni viceversa. El bótox relaja el músculo, por lo que es imbatible para suavizar las arrugas dinámicas, esas que se forman al gesticular en el entrecejo, la frente o las patas de gallo. Si el problema son las líneas de expresión, la aguja es la reina.
Por otra parte, al sopesar la decisión entre un lifting o ácido hialurónico, este último se convierte en el aliado perfecto para devolver el volumen a las zonas que se han vaciado, como las ojeras o el pómulo alto. Si a esto le sumamos técnicas como la mesoterapia facial, conseguimos nutrir la piel desde dentro con un cóctel de vitaminas que aporta una hidratación y una jugosidad imposibles de imitar con cremas.
El límite de la camilla y el momento del lifting
A pesar de los grandes avances, la medicina estética tiene una barrera que no puede cruzar: no puede cortar la piel sobrante ni levantar estructuras que se han descolgado profundamente. Hace unos años se cayó en el error de intentar corregir la flacidez a base de introducir más y más viales de relleno, lo que dio lugar a esos rostros artificiales, excesivamente anchos y sin apenas expresión que todos queremos evitar. La premisa es clara: la flacidez no se soluciona rellenando, se soluciona posicionando.
Por eso, el momento idóneo de cuándo hacer un lifting facial llega cuando la gravedad se hace evidente: la línea de la mandíbula ha perdido su definición y notas descolgamiento en el cuello o un exceso de piel que ya no responde a los tratamientos de hidratación o volumen. El lifting moderno en quirófano no consiste en tensar la piel de forma exagerada, sino en recolocar la musculatura interna en su posición original de hace diez o quince años y retirar limpiamente lo que sobra, devolviendo un aspecto descansado, vital y completamente natural.
Ultherapy en Pamplona: el puente entre la aguja y el bisturí
Afortunadamente, hoy en día no todo es blanco o negro. Existe un término medio muy potente para aquellas personas que presentan una flacidez moderada en el óvalo facial o el cuello, pero que por motivos personales o médicos descartan por completo pasar por el quirófano.
En nuestra consulta somos pioneros en Pamplona en incorporar Ultherapy, que se ha consolidado como una de las mejores alternativas al lifting quirúrgico. Este sistema utiliza ultrasonidos focalizados para enviar calor con precisión a las capas más profundas del rostro, justamente al mismo plano que tensamos los cirujanos en el quirófano. Este estímulo despierta tu propio colágeno latente, logrando compactar, elevar y definir el contorno de la cara de forma progresiva con tan solo una sesión al año, sin incisiones y sin necesidad de postoperatorio.
La clave está en un diagnóstico honesto
El éxito de un rejuvenecimiento facial elegante no reside en elegir entre cirugía o medicina estética como si fueran enemigas, sino en saber combinarlas con criterio. Un lifting quirúrgico o una sesión de Ultherapy recolocarán los tejidos caídos, pero seguiremos necesitando la mesoterapia para que la piel brille o el bótox para relajar la mirada.
Cada rostro tiene su propia forma de envejecer y sus propios tiempos. Por eso, te invito a que vengas a nuestra clínica en Pamplona para que analicemos juntos tu estructura facial con total honestidad. Diseñaremos un plan a tu medida para que recuperes la vitalidad y la frescura que deseas, garantizando siempre un resultado sutil y fiel a tu identidad.

