El blog del Dr. Ruiz de Erenchun
¿Párpados caídos o mirada cansada? Por qué la blefaroplastia es perfecta para tus vacaciones
Dr. Ruiz de Erenchun Purroy
Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Colegiado nº 3106556
En pleno mes de julio, el ritmo en nuestra clínica de Pamplona cambia de una manera muy particular. La mayoría de las personas que entran por la puerta ya tienen la mente puesta en las vacaciones de agosto, en los días de descanso y en desconectar de la rutina del resto del año. Sin embargo, es precisamente en esta época de calor cuando se repite una conversación muy habitual en mi consulta.
Muchos pacientes me miran y me dicen: “Doctor, me veo la mirada muy envejecida. Tengo los ojos siempre como cansados, me pesa el párpado superior al final del día y me noto unas bolsas que no desaparecen ni durmiendo diez horas. Me encantaría arreglarlo de una vez, pero supongo que con el verano encima tendré que esperar a que pase el frío del invierno, ¿verdad?”.
Hoy quiero romper una lanza a favor del verano y desmontar este mito tan arraigado en la calle. La blefaroplastia (la cirugía plástica de los párpados) es una de las intervenciones más agradecidas, cortas y limpias que existen en nuestra especialidad. Y, al contrario de lo que se suele pensar, julio es un mes fantástico para realizarla si dispones de unos días de descanso en Pamplona o si tu jornada laboral se vuelve un poco más flexible. Déjame explicarte por qué no hay necesidad de posponer ese cambio que tanto deseas.
Un cambio radical que no altera tu identidad
Lo primero que quiero aclarar, porque sé que es el miedo que frena a la mayoría, es que la blefaroplastia no cambia tu mirada. No modifica la forma de tus ojos, no te deja una expresión extraña ni altera tus facciones. Su único objetivo es refrescar y rejuvenecer el contorno de los ojos.
Con los años, la piel del párpado superior va perdiendo su elasticidad natural y empieza a descolgarse, creando un pliegue que cae sobre las pestañas. Esto no solo aporta un aspecto triste o fatigado, sino que en muchos casos llega a ser un problema funcional que reduce el campo visual y genera pesadez ocular al final del día. En la zona inferior, el problema suele venir de las famosas bolsas, que no son más que pequeños cúmulos de grasa que se desplazan hacia adelante y que, al proyectar sombra, marcan la ojera y nos dan ese aspecto de estar enfermos o exhaustos.
La cirugía consiste en retirar con precisión milimétrica ese exceso de piel sobrante del párpado superior y recolocar o eliminar los depósitos de grasa de los párpados inferiores. Se trata de una intervención ambulatoria. No requiere ingreso hospitalario; la realizamos con anestesia local y una sedación muy suave para que estés completamente relajado, y a las pocas horas puedes marcharte tranquilamente a descansar a tu casa en Pamplona.
Las grandes ventajas de operarse en julio
Si ponemos sobre la balanza los factores que influyen en un buen postoperatorio, el verano ofrece unas ventajas que el invierno simplemente no tiene. La primera y más evidente es el tiempo. Afrontar cualquier procedimiento médico con prisas, pensando en que tienes que reincorporarte a la oficina en tres días o con el estrés de las obligaciones familiares del curso escolar, no es una buena idea. El cuerpo necesita paz para cicatrizar bien. Julio nos regala ese cambio de ritmo tan necesario; las tardes son más largas, las agendas se relajan y tu mente entra en un modo zen que favorece enormemente la recuperación.
La segunda gran ventaja es el que yo llamo el camuflaje perfecto del verano. El postoperatorio de una blefaroplastia es muy visual los primeros días debido a la inflamación y a los pequeños hematomas que puedan salir. En cualquier otra época del año, salir a la calle por Pamplona con gafas de sol oscuras un día nublado de noviembre puede llamar la atención o resultar incómodo. En julio, en cambio, las gafas de sol son el accesorio obligatorio de todo el mundo. Nadie va a mirarte dos veces por llevar unas gafas grandes al salir a pasear, lo que te permite hacer una vida social discreta y normal desde el día siguiente de la intervención sin tener que dar explicaciones a nadie.
Además, es una cirugía con una recuperación en tiempo récord. No es un procedimiento doloroso; la molestia se reduce a una sensación de tirantez o sequedad en los ojos que se controla perfectamente con colirios e ibuprofeno. Los puntos de sutura, que son increíblemente finos, los retiramos en la clínica entre los 4 y 6 días posteriores a la cirugía. A partir de esa semana, la inflamación habrá bajado notablemente y podrás empezar a hacer tu vida habitual sin que apenas se note nada.
Los cuidados reales que te voy a pedir
Por supuesto, operarse en verano implica un compromiso por tu parte. No te voy a ocultar que el calor exige ser un poco más estrictos con ciertas pautas, pero son cuidados lógicos y muy fáciles de seguir cuando estás de vacaciones.
Protección frente al sol
La regla de oro absoluta tras una blefaroplastia en los meses de sol es proteger las cicatrices de la radiación ultravioleta. Cuando la piel está en pleno proceso de reparación, cualquier exposición directa al sol puede activar la melanina de la zona y dejar una mancha oscura (hiperpigmentación) que luego cuesta mucho quitar. ¿Significa esto que tienes que encerrarte en casa a oscuras todo el mes de julio? En absoluto. Significa que cuando salgas a la calle por Pamplona deberás llevar puestas tus gafas de sol con un buen filtro UV y aplicar crema de protección solar total en la zona de los párpados una vez que hayamos retirado los puntos.
Evitar el calor extremo
El segundo cuidado importante es evitar las fuentes de calor extremo durante los primeros diez días. El calor excesivo dilata los vasos sanguíneos y puede aumentar la inflamación o hacer que los ojos lagrimeen más de la cuenta. Por lo tanto, te pediré que evites cocinar cosas al vapor directo, hacer ejercicio físico intenso que te haga sudar mucho o meterte en saunas. Los paseos tranquilos a primera hora de la mañana o al atardecer por las zonas sombreadas de Pamplona están más que permitidos y, de hecho, te vendrán de maravilla para activar la circulación.
Una inversión en tu bienestar y autoestima
Cuando mis pacientes regresan a la Clínica Cross para su revisión al mes de la cirugía, la frase que más escucho no es “qué guapo me veo”, sino “doctor, he recuperado la frescura de mi rostro, vuelvo a tener los ojos abiertos y ya no me preguntan si estoy cansado por las mañanas”. Ese es el verdadero valor de una blefaroplastia: devolverte la sintonía entre cómo te sientes por dentro y lo que tu mirada proyecta hacia el exterior.
Si llevas tiempo dándole vueltas, si notas que la mirada te pesa y este año tienes la suerte de contar con unos días libres en julio o agosto, no dejes que los viejos mitos sobre el verano te frenen. Mi objetivo como cirujano plástico en Pamplona es ofrecerte un asesoramiento honesto, un entorno quirúrgico seguro y un resultado tan natural que la gente te vea mucho mejor, pero sin saber qué te has hecho. Junio y julio son los meses clave para planificarlo con calma y volver de las vacaciones luciendo una mirada descansada, rejuvenecida y llena de luz. Te espero en la clínica para valorar tu caso.

